Tuesday, January 27, 2009

Joder que envidia

Las he visto hoy en "Aragoneses por el mundo" y, joder, que envidia me daban.
Dos aragonesas, viviendo en Mozambique, monjas ellas, en una casa de acogida y ayuda.
Viviendo con lo básico, sin lujos, sin TDT, ni PSP, ni DVD ni yoquesé. Con 75 y 72 años conduciendo sus propios y desvencijados coches repletos de niños por las calles sin asfaltar de Maputo. Cultivando su jardín, ayudando a madres con hijos pequeños, enseñando a leer, jugando con más críos.
Que absoluta felicidad. Rodeadas de sonrisas, de gente, de niños saltando y corriendo, de cariño, en fin todas esas cosas que nosotros cada vez tenemos menos y que los objetos materiales no pueden darnos. Y haciendo una de las pocas cosas que hacen que la vida tenga verdadero sentido: ayudar a quienes más lo necesitan.
A veces pienso si es tán necesario acabar con el subdesarrollo o la desindustrialización. Creo que el gran pecado occidental es no terminar de un plumazo con el hambre y la falta de acceso a agua potable en el mundo (no me creo que no sea técnicamente posible para, digamos, los países del G-80 y la UE).
En cuanto al resto: la industrialización, el consumismo, el ultra-confort, el estress, la prisa, la satisfacción de necesidades creadas por nosotros mismos, igual eso no lo necesitan.

Que caras de auténtica felicidad tenían las monjitas (y esto evidentemente es extensible a todo tipo de organizaciónes no religiosas), que nivel de vida tan superior a cualquier megamillonario (si lo medimos en felicianómetros). Joder, que envidia.

Luis

1 comment:

Unknown said...

Hola Luis, estamos esperando tu nuevo articulo. Un beso